Y donde huir si ya no quedan islas donde naufragar…
Incienso y mirra parece ser que es lo que han traído a los clubs de las categorías modestas. El oro… El oro no estaba en Moscú, pero se quedó en Polonia.
Ser entrenador en estas categorías es algo vocacional. Conseguir un trabajo mejor remunerado y estable donde asentarte es “mucho más fácil”, y da que pensar cuando en la lista de llamadas de Navidad una mayoría de náufragos con los que coincidiste habla de dos, tres y… mensualidades que les adeudan sus clubs, a lo que hay que añadir un plus de la temporada anterior.

Y quizás sea el camino,
ser entrenador …
después de ser funcionario.